lunes, 28 de septiembre de 2015

Situación de la educación científica en Costa Rica.


Dentro de las actividades de mediación que constituyen el planeamiento didáctico costarricense, Segura (2006) plantea que se incluyen aquellas estrategias que el profesor diseña para poner al alcance del alumno las experiencias, situaciones e informaciones que le permitirán alcanzar los resultados del aprendizaje esperado y explicitado en los objetivos didácticos. Por su parte, Arce & Richmond (2004) sugieren que los y las docentes costarricenses deben impulsar una actitud investigativa y crítica de la realidad en los estudiantes, así mismo de situaciones de la vida cotidiana como escenario propiciador de aprendizajes significativos. También, se debe fomentar el desarrollo de las competencias en estudiantes mediante estrategias pedagógicas constructivas y participativas.
Vargas (2012) plantea que  la creación de los colegios científicos, representa una excelente iniciativa para acoger y preparar a estudiantes jóvenes que tienen un interés especial por las ciencias y a la vez les abre la oportunidad de estudiar carreras relacionadas con el área de las ciencias naturales y biomédicas y las ingenierías, sin embargo; su limitada capacidad física, sólo permite beneficiar a un pequeño porcentaje de la población de jóvenes costarricenses. 
Figura 1. Colegios Científicos de Costa Rica.
Existen otras actividades dedicadas a incrementar y fortalecer el interés por el estudio y aplicación de conceptos estudiados en ciencias naturales y tecnología como lo son las ferias científicas y las olimpiadas, sin embargo son insuficientes para lograr una mayor representación de estas áreas en el nivel universitario.

Figura 2: La Feria Nacional de Ciencia y Tecnología reúne a estudiantes de
primaria y secundaria de las 20 regiones educativas de todo el país
Para ello es necesario que el gobierno de Costa Rica brinde un mejor apoyo en el ámbito de educación, mediante una financiación que le permita a las instituciones educativas ampliar los recursos pedagógicos. Vargas (2012) manifiesta que en Costa Rica, se destina menos del 0,4% PIB a la investigación y desarrollo lo que genera insuficiencia en la publicación de artículos científicos y limita la representación de las universidades costarricenses a nivel internacional. Por ende, la preparación de educadores a nivel universitario se ve afectado directamente ya que actualmente solo la carrera de profesorado y bachillerato en Enseñanza de las Ciencias Naturales de la UNED está acreditada por el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES) (Vargas, 2012).
Estas problemáticas se suman a que Costa Rica se encuentra inmerso en un fenómeno social llamado población “nini” en la cual los jóvenes no estudian ni trabajan, perdiendo todas las oportunidades reales para superar su posición de rezago. Además la alta reprobación de materias como biología, física, química, ciencias y matemática indica que las ciencias naturales y exactas hacen una contribución importante en la expulsión de estos jóvenes del sistema educativo (Vargas, 2012).
Figura 3. Población nini, ni estudian ni trabajan.
Además de la falta de políticas públicas, son muy diversos los factores que están motivando la deserción de nuestros jóvenes en el sistema educativo y la falta de interés por el estudio de las ciencias. El MEP ha demostrado serias carencias que van desde un sistema adecuado para la contratación del personal hasta el estímulo de docentes y estudiantes para fortalecer el estudio de las ciencias (Vargas, 2012).
En Costa Rica se debe innovar y mejorar la formación docente para que la enseñanza de las ciencias propicie la adquisición de actitudes científicas que hoy forman parte de un código de conducta ciudadano y de actitudes hacia el conocimiento científico más acordes con las concepciones epistemológicas de la ciencia actual.
Los docentes costarricenses deben aprovechar la diversidad biológica con la que cuenta el país para desarrollar un aprendizaje más significado en los estudiantes que al convivir con los paisajes naturales  generan una reflexión ecológica en cada uno de ellos. La importancia del aprendizaje significativo mediante un enfoque constructivista, permite diseñar  metodologías cognitivas, que brinda a los estudiantes la capacidad de relacionar la información adquirida recientemente con los conocimientos anteriores, transformándolos y asimilándolos, para que sean más complejos y profundos. A raíz de ello, se genera una mejor comprensión de la enseñanza de las ciencias naturales, fomentando la retención de la información durante un amplio lapso de tiempo y que sea accesible para la resolución de problemas cotidianos.
En este sentido se deben incorporar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la enseñanza de las ciencias, ya que la relación entre teoría y trabajo práctico es una necesidad y es asumida por la mayor parte de los docentes como una exigencia natural de su propia actividad profesional, hasta el punto de considerarse “incompleta” una enseñanza meramente teórica (López & Morcillo, 2007). Los nuevos modelos pedagógicos apoyados en el aprendizaje virtual deben atender los objetivos que persiguen el desarrollo de determinadas destrezas intelectuales en relación con los procesos científicos. Las TIC, permiten la interacción del estudiante, con las prácticas de laboratorio virtuales que permiten una formación más integral.




María Santos, investigadora del Decimoséptimo Informe Estado de la Nación analiza los desafíos en educación, ciencia y tecnología para Costa Rica según lo expuesto en el capítulo 6 del informe.


El investigador Gilberto Alfaro comenta su estudio sobre el estado de la Educación Científica en Costa Rica, ponencia preparada para el Tercer Informe Estado de la Educación.








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